30.6.05

Desconexión: Los colores faltantes


Como ya se me está haciendo costumbre, les traigo aquí una nueva traducción de Fedora, de un mas que interesante artículo del Jerusalem Post.
Los colores faltantes
Autor: Saul Singer - Publicado en el Jerusalem Post del 24 de junio, 2005 - Suplemento UP FRONT. Columna "Interesting times" - Traducción: Fedora Resnik para la Lista Hebreos.

En Jerusalem, vivo en un barrio en el cual bastantes autos lucen cintas azules, mientras que nuestra oficina está en territorio de cintas naranja. Un amigo mío expresó su esperanza de poder distribuir cintas purpura, a aquellos que creen que mantener nuestra integridad como nación es aun mas importante que estar a favor o en contra de la desconexión.
Ojalá pudiera, porque entonces mi auto podría ser el primero en lucir cintas naranja, azul y purpura todas juntas. Necesitaría los tres colores, y tal vez más, para expresar mis sentimientos sobre la desconexión.
Para mí, la cinta naranja simbolizaría mi solidaridad con los miles de israelíes que han soportado el embate de cuatro años de terrorismo, que no se quebraron, pero que piensan, con alguna justificación, que estan siendo castigados por su heroismo. Aquellos que reclaman que los colonos han sido consentidos todos estos años, no han aceptado, ni por un minuto, vivir los riesgos que estos han corrido, día tras día.
Aun aquellos que resienten el poder político de los colonos, deberían reconocer que este es un momento, como dijo una vez Churchill, para magnanimidad en la victoria. - No es suficiente que esta gente esta siendo removida de sus hogares, contra su voluntad -para no agregar el dolor de ver como sus sacrificios, anteriores o actuales, no son reconocidos por el publico ?
Este sería parte del mensaje de la cinta purpura también, recordando al "am segula", el termino biblico para "pueblo elegido" (segula también significa purpura). Siento que pertenezco a una mayoría silenciosa cuyo mayor temor es que alguien atente contra su vida o la de otros para anular la desconexión, y que la terrible herida que fue abierta con el asesinato de Isaac Rabin, nunca totalmente cerrada, vuelva a abrirse.
Al pensar en este cisma, me inclino nuevamente hacia el color naranja; pero la falla no es tanto el hecho de la desconexion, como el sentimiento que la nacion nunca tuvo la oportunidad de votar por ella, sea a traves de un referendo, o de elecciones.
Pero la legalidad de la desconexion no esta cuestionada, por lo que (yendome de nuevo hacia el color purpura) la resistencia violenta y los llamados para negarse a cumplir ordenes son mucho mas antidemocráticos que el plan en si mismo.
Finalmente, está esa parte azul dentro mio, que hubiera votado por la desconexión en un referendo porque, a esta altura de los acontecimientos, las consecuencias de un cambio de dirección podrían ser peores.
Una vez que Sharon anunció su plan, se volvió el equivalente en Gaza al movimiento de "Cuatro madres", que presiono por la retirada del Libano.
Cuando Sharon, el gran defensor de los colonos, y Primer Ministro, dijo que había llegado el momento de irse, no hubo ya posibilidades de reconstruir el consenso para quedarse. Y sin tal consenso, la cuestion no fue si, sino cuanto podríamos destruirnos en el proceso de decidir la desconexión. Cuando Israel está inmersa en la fase agonica de la auto-acusación, la presión sobre los palestinos para que actuen segun lo pactado, baja a cero, lo que a su vez empeora nuestra situación de seguridad y en la diplomacia.
Hay además dos razones adicionales para pensar en azul: definir nuestros propios tiempos, y adelantarnos a los acontecimientos. Los criticos que acusan a Sharon de motivos mezquinos para la desconexión, tal vez no esten totalmente equivocados, pero deberán reconocer que tiene un razonamiento apenas disimulado: una profunda creencia que los palestinos no están preparados para la paz, y que Israel podría salir mejor territorialmente a traves de una acción unilateral que en negociaciones prematuras.
A pesar de la desconexión, pareciera que Sharon nunca dejó de ser un hombre definido por sus hechos en el terreno. Su plan es lo que el dijo que seria, desde le primer momento: abandonar las areas que finalmente deberemos entregar, con el objetivo de consolidar el control sobre los territorios que queremos mantener.
Israel tiene el habito de hacer concesiones tan tarde, que su valor desciende a casi nada. Nadie notó, por ejemplo, la gran concesion que hicimos cuando Israel oficialmente renunció a su oposición a, para apoyar la creacion de un estado Palestino, porque, para el tiempo que la hicimos, ya se daba por garantizada.
Si hubieramos hecho eso antes, habríamos podido exigir a cambio las concesiones paralelas y necesarias de parte del lado palestino -renunciar a la insistencia en el "derecho al retorno" a Israel.
Y aquí es donde preciso una cuarta cinta, tal vez una roja-blanca-azul, simbolizando aquello a lo que no llegan las naranja y azul: Mi problema real con la desconexión, es que Israel no obtiene lo suficiente por ella -no de parte de los palestinos, sino de los USA.
La política americana hacia el conflicto árabe-israelí ha quedado atascada en la era pre- 11/9. Es cierto, fue actualizada agregando el requerimiento crítico de que un futuro estado palestino deberá ser democrático. Sin embargo, en un nivel mas profundo, el apaciguamiento por parte de occidente, de la jihad árabe encaminada a la destrucción de Israel, permanece intacto, puesto que aun la USA no insiste en esos paises contra su negativa a aceptar los derechos nacionales de los judíos a su tierra.
Poco después del 11/9, el presidente George Bush desafió con resolucion la doble-cara de los árabes, que por un lado se oponen al terrorismo, mientras que al mismo tiempo apoyan el terror contra Israel. Pero la USA continua tolerando la ficción de que el mundo árabe acepta el derecho a existir de Israel, aun cuando su antisemitismo virulento, el boicot de paises supuestamente en paz con nosotros, y sus declaraciones de que los palestinos refugiados tienen derecho de ir a vivir a Israel, prueban lo contrario.
Las muchas manifestaciones culturales, ideológicas y retóricas de la jihad contra Israel son toleradas del mismo modo que la falta de libertad, la ocupación del Libano por Siria y el apoyo árabe al terrorismo, fueron tolerados antes del 11/9.
Por sus propias razones, los USA deberían expresarse claramente contra el rechazo a Israel, asi como Condoleezza Rice lo hizo recientemente acerca de las elecciones egipcias poco creibles, y la opresión política siria. Aun sin desconexión, Israel hubiera debido ser capaz de convencer a los USA a hacerlo. Pero si la desconexión no es acompañada por esta acción, el sufrimiento que esta causando sera desperdiciado, y la oportunidad para mejorar nuestra situación, perdida.